Tras una larga semana que empezó con un domingo-lunes de elecciones autonómicas en Cataluña, y un derby (mal llamado derby) en el que el Barsa arrolló y pasó por encima de un Madrid que parecía rozar la perfección, hoy sábado dispongo de algo de tiempo para dar una valoración de lo que sucedió aquel 28-N.
Estas han sido sin duda las elecciones del cambio. Un cambio que se demuestra primeramente con una bajada notable del PSC que en nada o casi nada se parecen a los socialistas del resto de España según conversaciones que he tenido con algunos de sus votantes. Otros no quieren oír hablar del señor Hereu... Como decía, bajada notable del PSC.
También es apreciable la bajada de ERC, los independentistas de aquí Cataluña, que querían ser tercera fuerza política y lo han conseguido, eso si, por la cola... Quizá porque en Andalucía no paga ni Dios o porque los catalanes estamos artos de multas por rotular en un idioma u otro,sanciones y falta de libertades. Sin duda, elecciones del cambio.
El PPC ha pasado de 14 a 18 escaños, otro cambio notable aunque en este caso para bien. Después de una campaña llena de buzoneos, repartos por toda Barcelona, debates en radio y televisión de varios miembros de las Nuevas Generaciones en Cataluña, los populares hemos obtenido o han obtenido (para los lectores no afines al Partido Popular) un resultado espectacular pese que algunas encuestas dejaban al PPC con el mismo número de escaños.
Puedo así, concluir que estas han sido las elecciones del cambio, de todos estos cambios que han habido en elecciones, y del cambio que habrá a partir de ahora en Cataluña ya que el tripartito de Montilla no se volverá a repetir. Ni Montilla se repetirá! Unas elecciones donde podríamos decir que han sido las de los jovenes puesto que a diferencia de otros años, en este 2010 la cifra de jovenes que votaban por mi primera vez era bastante amplia.
Después de la campaña electoral que he vivido, puedo afirmar también que todo el esfuerzo ha merecido la pena.
Juan José Sánchez
molt bé, cada vez te superas!!
ResponderEliminarERC estaba bien, pero ha perdido la esencia del principio.
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